Tan solo un tres por ciento de los trabajadores del sexo de la ciudad de Buenos Aires están infectados con el virus HIV. Pero de ese porcentaje, gran parte contrajo la enfermedad mediante las drogas intravenosas o con relaciones sexuales con sus parejas estables inoculadas.

Históricamente se marginó a las mujeres que practican el oficio más antiguo, la prostitucion. Pero desde hace 20 años se creó, el mito que las meretrices, los taxi boys y las travestis son  agentes de contagio del SIDA. “Se hicieron testeos voluntarios entre los trabajadores del sexo y la prevalencia es muy baja: más o menos un tres por ciento de los análisis dieron positivo”, afirmó Sergio Maulen, secretario de salud de la Dirección del SIDA de la Ciudad de Buenos Aires.    

Pero no solo ese dato desmitifica los comentarios de la gente, sino que dentro del porcentaje de infectados se encuentran las heterosexuales mujeres drogadictas o infectados por su pareja estable. También se puede observar que, en el circulo de prostitución callejera o privada, hay una conciencia de profilaxis mayor a la de quienes practican sexo no pago. “ Cuando formas parte de un grupo señalado, tomas conciencia y empezás a cuidarte”, explicó Maulen, que trabaja desde hace doce años en el Hospital Muñiz.

Apuntar a la comunidad de las prostitutas como responsable de la epidemia, suena fuerte. De cualquier manera, los números demuestran que no se produce una propagación del Hiv desde este sector. En este momento en el país hay un gran porcentaje de usuarios de droga, grupo del cual proviene la mayoría de las infecciones y su tasa es una de las mas altas  en el mundo.

Pero según un estudio de la Secretaria de Salud de la Ciudad, las mujeres heterosexuales son las que más se infestan  por contacto sexual y eso tiene que ver con cuestiones biológicas y culturales. La primera, porque en una relación  la mujer tiene quince veces más peligro de infectarse que el hombre, debido a que el semen queda en el fondo de la vagina y el virus tiene todo el tiempo para avanzar. Y culturales porque la sociedad de tendencia machista empuja a que la mujer no se cuide porque lo hace el hombre. Además, los mensajes apunta generalmente a los grupos en riesgo, o sea los homosexuales, las travestis y las prostitutas. Por lo tanto, la mujer piensa que esta  fuera de eso y no se cuida.

Sin embargo hay que individualizar varios grupos dentro de la prostitucion. La AMAR (Asociación de Meretrices Argentinas) nuclea a las trabajadoras callejeras y realizan charlas de concientización para las mesalinas y también de foros abiertos. Además están las que trabajan en lugares privados, que son “empleadas” por cafiolos (dueño del lugar) y que la situación de ellas depende de la  zona en la que estén trabajando. “La nacionalidad es algo importante dentro del ambiente de la prostitucion, porque las extranjeras son prácticamente tratadas como esclavas “, advirtió Liliana Moresi, dueña de un cabaret de la zona de Constitución. En el barrio porteño de Belgrano se ubica una gran polis del sexo pago, donde hay un promedio de un burdel por manzana. Pero en esa zona no se notan maltratos a las mujeres.  Entonces depende quien regentee a las meretrices para saber si las tratan bien.
Respecto a las prostitutas que tienen relaciones sin preservativo porque los proxenetas las obliga, Natalia, una chica que trabaja en un departamento privado de la calle Ciudad de la Paz en Belgrano dijo:   ”No hay estudios, y no se sabe en realidad, a ciencia cierta, que esta pasando con esas personas. Pero seguramente esas chicas están mucho más en riesgo, porque depende cual sea el tipo que las maneja. Algunos realmente las cuidan pero otros no. En realidad no hay mucha información”. La mayoría de las trabajadoras del sexo, lo hacen por haber sido  madres desde muy joven y porque no cuentan con una buena preparación para conseguir un empleo más digno. También hay muchas mujeres que sustentan su estudio mediante esta clase de trabajo, aunque trabajen solo por un tiempo. Solo las meretrices que atienden en departamentos privados suelen tener un sueldo por mes que no desciende de los 1500 pesos.

  La atención  medica a los enfermos de SIDA

Ninguna prostituta admite su oficio cuando se hace atender en los hospitales, porque saben que va a ser discriminada o maltratada.  Entonces, en los nosocomios, tampoco hay un registro claro de las prestaciones a meretrices. “Puede ser que el sistema de salud se entere de casualidad que es prostituta, dependiendo de las circunstancias, pero ellas no lo van a decir, por una cuestión lógica de protección. Están muy acostumbradas al cachetazo”, afirma Maulen. Una vez que los trabajadores del sexo entran al sistema de salud, tienen la misma atención  que cualquier otro, respecto a los estudios y a las medicinas.

Las travestis deberían recibir la misma atención que todo el mundo, pero no es así. Ellas a diferencia de una prostituta, no pueden ocultar lo que son. Llevan su identidad totalmente puesta y entonces la posibilidad de maltrato, de agresión, de rechazo, es muchisimo más alta. Algunos médicos suelen no querer atenderlas,  por simple moralismo y otros porque se ponen muy nerviosos y no saben como tratarlas. “El circulo de las travestis es muy susceptible, entonces pegan primero”, advierte Natalia.

Hay una anécdota que cuentan las chicas de AMAR: una de sus mujeres tenía un problema de cálculos en la vesícula. Durante años, se atendió en una clínica y la tuvieron que operar. Le realizaron la intervención sin ningún problema y no pidieron  análisis de HIV alguno antes de la cirugía. Cuando la mujer estaba en el post operatorio la fueron a visitar sus  compañeras y los médicos se dieron cuenta de que era una trabajadora sexual. A partir de ahí le empezaron a pedir el estudio de HIV casi todos los días, la interrogaban para saber que hacia y que no. La chica termino fugándose del hospital porque estaba harta de esa clase de maltrato.    “ También hay una cuestión ética en los hospitales. El equipo de salud no esta exento de lo que es esta sociedad. Cada uno tiene una historia previa, una formación y una cultura que no se va, aunque eso debiera quedar afuera. En realidad, en la facultad no enseñan a sacar los prejuicios porque es muy difícil. Los vas incorporando de manera natural, forma parte de tu pensamiento, de tus ideas. Entonces no es fácil sacarlos”, explica Maulen.

Planes para el futuro

La Dirección del SIDA hablo con su par de seguridad del Gobierno de la Ciudad, porque los miembros de la AMAR querían estar presentes en todos los procedimientos que se realizasen. Como la policía es nacional, hay ámbitos en los cuales puede actuar la ciudad y otros únicamente la nación, que tiene otra postura. “ Nuestro jefe hablo con seguridad y consiguió una entrevista con AMAR, pero ese es el limite.  Uno no tiene el poder de la policía para poder meterse en esos lugares”, afirmó Alicia Sista, coordinadora del Departamento de SIDA de la Ciudad de Buenos Aires. La Asociación de Meretrices esta también en negociación con el Ministerio de Seguridad, pero todavía no hay nada dicho. Lo que se planea hacer es una política conjunta que nuclee a las fuerzas de seguridad y al gremio de prostitutas para realizar inspecciones de salubridad en todos los burdeles de la Ciudad de Buenos Aires. Aun hay gente que se presenta a hacerse un análisis de HIV y dice que tuvo relaciones sexuales sin preservativo y eso es lo que se tratara de cambiar. También se esta haciendo una gran obra sanitaria  con  ONG para preparar y concientizar  a la gente que vive en las villas miseria, que es donde hay mayor porcentaje de transmisión del SIDA.

El control entre una Ley de Sanidad y los medicamentos

¿Se necesita una Ley de Sanidad para controlar los cabaret de la ciudad de Buenos Aires? En realidad existe la posibilidad de controlar la prostitucion por medio de cédulas sanitarias, sin embargo, terminan siendo el mejor negocio para las coimas.  “Las meretrices se están sindicalizando, así que si a uno le interesa la salud de las trabajadoras sexuales, lo que hay que hacer es facilitar la sindicalización de las prostitutas y que ellas se encarguen del control sanitario porque hacen muy buenas campañas”, opino Alicia Sista, coordinadora de la Secretaria de Salud de la Ciudad de Buenos Aires. Celeste, de un cabaret de Belgrano dice que lo que hay que controlar es que no hayan cafiolos, porque tienen como esclavas a las mujeres. “Si la mujer es una laburante independiente, y  trabaja para vivir y darle de comer a sus hijos esta bárbaro. Hay que darle un ambiente sindicalizado para que ellas puedan obrar con total libertad”, sentenció.

Los medicamentos

Hay algunos problemas con la provisión de medicamentos, que son históricos. Cada tanto algunos remedios no llegan completos, pero por razones administrativas y no presupuestarias. También existen inconvenientes con las licitaciones que se estiran y los laboratorios comienzan a  impugnar las compras de la Nación, que son millonarias. Casi toda la medicación que se fabrica o importa en el país, la compra el Ministerio de Salud de la Nación. O sea que el laboratorio le vende todo el stock, entonces las luchas entre los centros de investigación son muy grandes y las pujas por el negocio retrasan meses la entrega de drogas. La mayoría de los medicamentos son importados de India que es el que mejor copia los medicamentos originales. En la Argentina se usan todas las drogas que tiene el vademécum internacional e incluso hay algunas que se empiezan a usar aquí, antes que en el resto del mundo.

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