Hillary Rodham Clinton nació el 26 de octubre de 1947. Tiene dos hermanos, Hugh y Tony. Su infancia la pasó en el vecindario de Park Ridge, en Illinois, con una feliz pero disciplinada etapa. Como todo niño de esa época, fue empujada por sus padres a estudiar duro, dado que el progreso y la gracia divina la otorga únicamente la propiedad y el éxito. En su discurso de graduación dijo: “El desafío ahora es practicar la política como el arte de hacer posibles, las cosas que parecen imposibles”. Y una mujer presidente de Estados Unidos, hasta su impronta, era algo imposible.

En 1969, Hillary entró a la Universidad de Derecho de Yale, y allí conoció a Bill Clinton. Desde ese momento se hicieron inseparables. Bill recuerda una tarde en la biblioteca cuando ella le dijo ” Si usted va a seguir mirándome fijamente, se podría presentar”, con el coraje de esos ojos color celeste hielo.

Después de la graduación, Hillary asesoró al Fondo de Defensa De niños en Cambridge. Sin embargo, después de completar aquel trabajo, siguió  su corazón, que se dirigía a Arkansas, donde había comenzado la carrera política su novio. En 1975 se casaron. Tres años mas tarde, el presidente Jimmy Carter la designó encargada de la Corporación de Servicios Legales. Bill, por su parte, se alzaba con el puesto de gobernador de Arkansas.

En los comienzos de 1998, sufrió el embate de la derecha respecto al Sex Gate, que vió involucrado a su marido con Mónica Lewinsky. Tuvo el coraje de manifestar que le creía a su marido y que todo se trataba de un complot contra el Presidente.  De hecho en el año 2003, presentó un libro llamado “Living Story” donde cuenta justamente lo duro que fue vivir esos momentos, cuando todo el mundo mediático daba por sentado que su marido había obligado a Lewinsky a practicarle sexo oral.

Ya en el 2000 fue elegida Senadora por el Estado de Nueva York. En una primera etapa, se centró en la defensa de los cientos de miles de americanos que no tenía cobertura médica, así también (y desde su lugar como esposa de Clinton) respecto de los derechos de los niños. Desde su banca fue incisiva sobre la responsabilidad fiscal, para una sabia economía nacional que asegurase el futuro de los Estados Unidos. Trabajó enérgicamente en temas de Salud, Educación, Trabajo. Formó parte de los comités de Pensiones; de Ambiente; de Trabajos públicos y el comité Especial para Jubilados. También fue la primer newyorkina que formó parte del Comité de Fuerzas Armadas en el Senado.

Después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, Hillary fomentó junto a sus colegas, fondos para reconstruir la ciudad de Nueva York. También gestionó compensaciones para las familias de las víctimas y subvenciones para negocios muy afectados.

Pero aunque muchos la pintan como una demócrata infalible, últimamente sus actos, parecen reflejar a aquella chica de 16 años militante del partido Republicano. Ha visitado tropas en Irak y Afganistán con auténtico espíritu norteamericano; y fue una de las mentoras de la legislación que amplió subsidios por enfermedad a los miembros de la guardia nacional y las reservas apostadas en medio oriente.

  ÉXITO ELECTORAL-PASAJE A LA PRESIDENCIA
 
El pasado 7 de noviembre logró la reelección por una diferencia de 70%, y desde ese momento los medios locales e internacionales, la posicionaron en la largada de la campaña para las presidenciales del 2008. Sus pensamientos progresistas radican en dos puntos muy precisos que son, la despenalización del aborto, y el matrimonio gay, que no apoya personalmente, pero sigue a la ola demócrata que promueve estas políticas.

Sin embargo, no aprobó un recorte de impuestos para acaudalados millonarios. Apoyó la invasión a Irak y dio su voto también para la construcción del muro en la frontera con México. La nueva ley llama a la construcción de una muralla de 700 millas cubriendo toda la frontera entre el Estado de Arizona y México, así como también partes de la frontera mexicana con California, Nuevo México y Tejas. Se estima que el costo de este proyecto alcanzaría $7 billones. Este tipo de votos, a lo que suscribieron la mayoría de los demócratas, manifiesta el elitismo visceral de los norteamericanos “puros”. Cabe aclarar, que Hillary es ferviente devota de la Iglesia Metodista cristiana, de gran presencia en los Estados Unidos. Por lo que esa visión mesiánica, del papel que juega los Estados Unidos en la Historia Universal, también está presente en ella.

Por otro lado, y uniéndose a las posturas mas conservadoras, lanzó campañas contra los excesos de violencia y sexo en la industria cultural norteamericana y promueve una ley en el Congreso que impida que estos videojuegos pervertidos caigan en manos de menores.

Hasta el año 2000 nunca en la historia norteamericana una Primera Dama era elegida para el Senado. Ella cortó con esa racha. Fue la primer mujer de Nueva York que accedía a ese cargo. ¿Será la primer mujer presidente de Estados Unidos?

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