Son los pueblos verdaderos artífices de su propio destino. Por supuesto; el pueblo no puede actuar en política sin organización, sin una estructura jerárquica que lo identifique en un momento determinado y que sea funcional a su intención. Fueron, son y serán los pueblos, responsables de los aciertos y desaciertos en la contingencia del tiempo. Quizás habrá actos cínicos, cuando lo que se haya generado sea el terror, y culparán a su líder o lo negarán una vez que este perezca. Pero en realidad así como los pueblos son hacedores de movimientos gloriosos y libertarios, también los son de acciones genocidas y ensangrentadas, de resultados decadentes e inactivos.

La derrota de Hugo Chávez en el referéndum de 2007 pareció una estocada al nuevo régimen político establecido en 1999. En aquella oportunidad, se consultó al pueblo por la extensión del período presidencial y por la reelección indefinida. Parecía entonces que la revolución se estaba empezando a acabar. Sin embargo, el 15 de Febrero pasado los venezolanos fueron a las urnas por décima quinta vez en 10 años. La consulta fue elevada desde la Asamblea Nacional, para reformar, para aprobar o rechazar la enmienda de los artículos 160, 162, 174, 192 y 230 de la Constitución de la República Bolívariana de Venezuela, con el fin de permitir la reelección inmediata de cualquier cargo de elección popular de manera continua o indefinida.  El Consejo Nacional Electoral anunció que la opción del Sí a la enmienda obtuvo 6.319. 636 (54,86%) de los votos, mientras que la opción del No consiguió 5.198.006 (45,13%).

Aquí no manda la burguesía, ni los pitiyanqui, ni pactos de Puerto Rico, ni nada. Aquí no mandan medios de comunicación oligárquicos. Aquí manda el pueblo soberano. Y el pueblo unido jamás será vencido”, exclamó Chávez luego de la victoria.  Sin embargo hay que aclarar que hubo cerca de un 30 por ciento de abstenciones.

La diferencia entre los dos referéndum puede justificarse desde distintas miradas. Por un lado, en todo resultado hay indecisos, que a último momento se vuelcan por alguna de las opciones. También las abstenciones, hacen lo suyo. En el referéndum de 2007 las abstenciones llegaron a un 44 % del electorado,  frente al 30 %  de la última consulta, donde hubo una mayor participación ciudadana.

Hasta aquí los resultados. Pero hay algunas similitudes entre las actualidades de Venezuela y la Argentina.  En ambas naciones se está fogueando desde los medios de comunicación las situaciones de inseguridad e inflación que se viven. Se han transformado en verdaderos caballitos de batalla de los medios de comunicación para atentar contra las medidas gubernamentales. Todo esto, sumado a una oposición venezolana variopinta; grandes empresarios, partidos republiquetanos, estudiantes iluminados y sectores juveniles más calvinistas que católicos.

No por casualidad se está discutiendo hoy en Venezuela una reforma de la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, previendo revisar actividades monopólicas en la industria audiovisual. El presidente de la Comisión Permanente de Ciencia, Tecnología y Medios de Comunicación Social, el diputado Manuel Villalba, anunció que durante 2009 se legislará en materia de comunicación social. Según el parlamentario, algunos medios se han dedicado a crear zozobra en la población. “”ellos pretenden colocar la agenda política del país y lejos de informar crean zozobra en la población. Los ejemplos abundan, ellos dan un tratamiento distorsionado al tema de la inflación y de la inseguridad, entre otros temas. No conforme con ello para ellos no es noticia el proceso de alfabetización que se llevó a cabo en el país, el lanzamiento del Satélite Simón Bolívar y mucho menos los logros que ha alcanzado la revolución bolivariana que encabeza el presidente Chávez “, opinó Villalba.

Después de la victoria de Febrero pasado, Chávez tiene la oportunidad de continuar su presidencia indefinidamente, aunque ganando elecciones. Algunos “demócratas” afirman que esa situación degenera la democracia, porque debe haber alternancia en el mandato. Pero la mejor alternancia, es la que se da por circunstancias políticas. Mientras que el líder es considerado tal y es funcional a la intención de un pueblo, la única limitación corresponde a lo biológico. Y si es lo suficientemente líder, sus ideas y hechos tendrán continuidad histórica. Porque lo político tiene en cuenta el poder real de movilizar un pueblo a la consecución de los fines de una nación: la independencia, la soberanía y la justicia.

Las leyes constitucionales no son las más importantes porque están en un papelito llamado “Constitución”. Son las reglas de juego, donde se definen las estructuras de un Estado.  Cierto es que  no es una mayoría absoluta la que está a favor de Chávez. Pero es como ver el vaso medio vacío. En esta situación, la oposición sigue teniendo la oportunidad de cambiar las cosas. Ante tan poca diferencia, la tarea se facilita. Chávez por su parte, tiene la necesidad de incluir en su proyecto nacional a la clase media. Y las dos partes, deben salir a convencer a ese 30 % del electorado que no ha participado en el último referéndum.

El comandante ya afirmó sus intenciones de otro período, de 2013 a 2019. Será otra vez el pueblo venezolano quién elegirá. Y por eso se hará responsable.

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