El pensamiento del Ciprés

Justos por pecadores pagan, en tierras donde el orgullo exagerado se expande como cáncer en un cuerpo moribundo. Desentrañando la cuestión, parece ser que las experiencias alejadas de la cruda y húmeda realidad, crean en los autoreferenciados hombres una visión calcada con carbónico. Los que soportan el peso de la pluma son los más, los que con esfuerzo se plantean objetivos, y sortean el infortunio con templanza; muerden un pedazo de madera hasta que pase la ira, viven en la oscuridad mientras están centellados.

La vil duplicación de la realidad, son para los menos, los que la vida ha premiado de una holgada posición y una creencia fantasmagórica respecto al hombre. Darwinistas de la religión, que sueldan y cortan eslabones bajo su caprichoso antojo. Un neo-oligarquismo pintado sobre novedosas prendas e influidos por las brisas de un confuso progresismo.

Son ellos la nueva realeza, a la que hay que rendirle pleitesía. No ya por el honor, menos en el nombre de Dios. Es por el hybris de la clase dominante. No son los dueños de los factores productivos, porque se han acostumbrado a la holgazanería de comprar por dos para vender por seis. A ellos les debemos rendir tributo, porque no les alcanza con nuestra fuerza de trabajo. Tenemos que endiosar a una cofradía de gusanos, que demuestran su ignorancia sobre las cosas, con decisiones apresuradas y desacertadas. Es cierto, para conocer al pueblo hay que ser rey y para conocer al rey hay que ser pueblo. Pero para ello, tenemos que tener una vista clara. Si la bruma de la ignorancia ha tapado nuestra visión, ni siendo pueblo, ni siendo rey, vamos a poder saber sobre las cosas.

Es preferible la libertaria intemperie, donde los sentidos chocan con la realidad, antes que vivir en una platónica caverna, convenciéndonos con las sombras de esa realidad que creemos ver.

La Resurrección de Ella

Sobreviene el estigma. Las marcas se vuelven cicatrices. El filo de la realidad, las convierte en profundas heridas, sangrantes, dolorosas. Es una transformación que viene desde dentro, una vez que mi conocimiento sensible iluminó mi conciencia. Mis ojos se centellaron, al ver el desplome de ella. Mi gusto detectó el salitre de sus lágrimas. Mi nariz olió la podredumbre, el hedor y la suciedad que de sus enemigos salía. Mis manos se hundieron en las grietas de su seco suelo, quemándose con el magma que emergía. En esos calores, no hay germen que pueda sobrevivir, pero tampoco los nutrientes, las proteínas. Es en el fuego donde la salud y la enfermedad, la vida y la muerte, se igualan. Y escuché las mentiras de los detractores, de esa minoría que pretende ser dueño de verdades absurdas. Sin embargo, lo Óptimo está conmigo, y me acompaña en el martirio.

La intermitente estupidez se hizo permanente. Pero la ceguedad de la turbamulta, le hizo aprehender que el valor supremo es la Vida. Más quienes creemos en la eternidad, sabemos que esta no es más que una arena, donde lucha la cobardía contra el heroísmo. Se mide la inteligencia respecto a la idiotez. Se prueba la fidelidad, frente a la traición.

En los tiempos apocalípticos el valor supremo es la vida. Porque no hay valor alguno por el cual morir. El valor se mide en vida, es cierto mi amigo. Pero el valor tiene valor propio, más allá de nuestros latidos. El heroísmo, la valentía, el amor por ella, son eternos. Y la eternidad no tiene medida frente a la finitud de nuestros actos.

La Paz presupone el bien vivir, la autarquía. Pero la ausencia de lucha, no redunda en la paz. Sino en la miseria del ocio, del hedonismo. El precio del Bien vivir es la sangre de los convocados. Sangre joven, nacida en Ella. Ella que sufre como una madre cuando sus hijos corren en su auxilio, dando la vida misma. Pero el valor de esa inmolación es la eternidad de sus valores. Es defender su virginidad, ante el ultraje del bárbaro. Es el honor de haber nacido de Ella, lo que nos empuja a la lucha. Desvivimos por su salud, por que la sangre corra pura por sus venas.

Pero cuando Ella enferma, deseamos su muerte. Para la chance de la resurrección. Porque a todo cirujano social le tiembla el pulso, y duda. Y una vez distinguido el cáncer, tarda en extirparlo, hasta que este se licúa en su sangre corrompiendo su ser por doquier.

Seguimos escuchando los gritos de Ella, y nos duele en el alma. Porque la conocemos. Porque escuchamos al Logos. Porque entendemos que Ella no está bien. Y si ha de morir, esperaremos esperanzados, mirando al naciente. Su calor nos abrigará, e iluminará de nuevo a sus hijos. Para que nunca se apague la luz de su gloria.

Sangre

Etiquetas

Sangre que has de recorrer, mi cuerpo. Una y otra vez. Impulsada por un corazón cansado. Sangre que llevas el pasado incrustado. Un pasado que ni yo conozco, pero que está. Que me une y me separa del resto. Que hubo de sufrir el escarnio de la evolución, a costa de mi ocio. Que te diluiste en el salitre de los mares. De ida y de vuelta.

Sangre que te multiplicaste como el pan, gracias a tu propio milagro, a tu esencia. Que te diversificaste, que muchos nos has hecho, y pocos somos hoy. Que buscaste filiaría, y encontraste individualismo, soledad.

Sangre que fuiste fría, en los momentos más candentes. Que derretiste realidades, ante la pávida mirada de otros.

Sangre que me identifica con mi Madre, la más sabia, la Patria. Sangre que has de correr cuando ella esté en juego, cuando el peligro la atrape. Que no importa si has de secarte en los soles victoriosos de otros, porque el heroísmo es tan solo morir por una causa noble, más allá de los resultados.

Sangre que has unido guerreros, mancomunados, soportando el peso del hierro forjado. Que te mezclaste con su óxido. Que pintaste los rostros de los cadáveres.

Sangre que has salpicado, en el nombre del Ungido. Sangre que nutriste los suelos arábigos. Que nos diste latinidad. Que nos diste idioma.

Sangre que me mantienes vivo. Y desvivo por tu pureza. Porque no solo eres pasado. Tampoco tu finalidad es este escurridizo presente. Eres futuro, eres tiempo, eres vida.

El realismo destruyó la utopía de Zelaya

De los tradicionales golpes de estado ensangrentados y violentos, hoy se hacen presentes de otra manera; más sutiles. El 2001 en Argentina, fue una circunstancia que se construyó detrás del trono, después de decisiones totalmente desacertadas de una dirigencia política disfuncional. También fue aprovechada por los adversarios políticos para acomodarse de cara al reciclaje del sistema, también disfuncional.

El golpe de estado del 28 de junio en Honduras tiene las mismas características. Aunque no haya habido motivaciones estrictamente económicas (como el corralito en nuestro caso) las explicaciones devienen de un conflicto entre el Ejecutivo, y una alianza del Legislativo y Judicial. Esta es la faz institucional, de la crisis. Sin embargo en el trasfondo se encuentra una discusión de poder en el seno del Partido Liberal de Honduras.

Es en sistemas políticos frágiles, no completamente institucionalizados y socializados, donde abundan ingenierías de golpes. Desde el pretorianismo romano hasta las abdicaciones por la fuerza durante las monarquías modernas, el poder no esta verdaderamente en el trono, sino en diversos grupos de la comunidad más o menos dinámicos según las épocas. Sigue leyendo

La vida útil de Rosas. Según la política exterior británica

A lo largo del devenir de la historia, se han presentado ejemplos de comunidades que han asumido su rol histórico, o quizás, fueron a su encuentro por fuerza de su voluntad colectiva.

Después del ejemplo del Imperio Español donde nunca se puso el sol – hasta que la noche subsumió las esperanzas luego de Felipe II- nace su reemplazo herético: El Imperio de Gran Bretaña. Indudablemente el impulso fue la trágica aparición de Oliver Cromwell, de su revuelta puritana, y de la consolidación del parlamentarismo. Esto propició la aparición de las empresas privadas tendientes a la conquista. Con el ojo puesto en el mar, Inglaterra se va transformando con el correr de las décadas en el reemplazo de la “Armada Vencible” que hubo de custodiar las posesiones católicas en América con bravura. Sigue leyendo

Un cambio prudente en El Salvador

El Salvador

El pasado 15 de Marzo se dio un gran paso en El Salvador, para la consolidación de la democracia, después de un siglo XX marcado a fuego. Mauricio Funes, un periodista que se volcó a la acción política, fue elegido presidente del país caribeño. Candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) pudo construir la imagen de un político de izquierda moderada, frente al candidato de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) Rodrigo Ávila, que se perfilaba como un liberal conservador. El FMNL consiguió el 51,3 % de los votos y ARENA el 48,7%.

Sigue leyendo

Habrá Chávez por un buen rato

Son los pueblos verdaderos artífices de su propio destino. Por supuesto; el pueblo no puede actuar en política sin organización, sin una estructura jerárquica que lo identifique en un momento determinado y que sea funcional a su intención. Fueron, son y serán los pueblos, responsables de los aciertos y desaciertos en la contingencia del tiempo. Quizás habrá actos cínicos, cuando lo que se haya generado sea el terror, y culparán a su líder o lo negarán una vez que este perezca. Pero en realidad así como los pueblos son hacedores de movimientos gloriosos y libertarios, también los son de acciones genocidas y ensangrentadas, de resultados decadentes e inactivos.

Sigue leyendo